Tus Metas y
Objetivos
- Nuestros Valores son la Base de Nuestro Plan
Financiero
Para muchas personas, el tratar de enderezar la
forma como manejan su dinero es casi tan difícil
como intentar hacer una dieta (cambiar sus
hábitos alimenticios para poder adelgazar). Uno
comienza muy motivado y la primera semana lo
logra, sin embargo, casi sin darnos cuenta,
volvemos al mal camino: nos “toleramos” un
caprichito y luego otro, o bien se nos vuelve tan
difícil seguir la “dieta”, que terminamos por
claudicar.

Pero, ¿porqué sucede esto? Todos estamos
conscientes de la necesidad de cambiar y de hacer
mejor las cosas, pero ¿porqué es tan difícil?
Stephen Covey
,
autor del best seller
Los 7 Hábitos de la Gente Altamente Efectiva
- en inglés
The 7 Habits of Highly Effective
People
nos menciona que esto nos pasa, porque
tratamos de cambiar de “afuera hacia
adentro”. Es decir, el deseo de cambio surge
porque sabemos que algo está mal, pero
tratamos de cambiar la forma como actuamos y
no la forma como pensamos al respecto.
Tratamos de cambiar acciones que a final de
cuentas no estarán alineadas con nuestros
valores. Por eso no lo logramos. Por el
contrario, debemos siempre tratar de cambiar
de adentro hacia afuera: a través de
nuestros valores y de los pensamientos más
profundos que rigen, inconscientemente,
nuestras acciones. Desde luego,
Covey
lo explica de una manera más amena y
científica en su libro, el cual recomendamos
ampliamente.
David Bach
,
quien es uno de los autores en Finanzas
Personales más reconocidos en la Unión
Americana en estos días, utiliza estos
conceptos de efectividad tratados por
Covey
,
para desarrollar lo que él llama su “plan
financiero enfocado en objetivos”. Él
sostiene que para lograr verdadero éxito en
la implementación de un plan financiero
personal, éste debe estar basado en lo que
realmente nos importa; es decir, debe
elaborarse “de adentro hacia afuera”. Además
asegura que, en su experiencia, la gente
hace más, es mucho más efectiva, y actúa de
una forma más rápida y determinante, cuando
tiene un claro entendimiento de cómo sus
acciones se relacionan con sus valores.
Concluye que los valores son mucho más
poderosos que cualquier sentido de
obligación que podamos tener o de cualquier
disciplina que nos queramos imponer. Los
libros de
Bach
en general no están disponibles en español,
sin embargo para las personas interesadas
también son altamente recomendables.
Carlos Armida, quien es un reconocido especialista en inversiones y asesoría patrimonial, y autor de algunos libros al respecto (también muy recomendables, aunque ya no se encuentran disponibles en el mercado) comenta en alguno de ellos que lamentablemente, mucha gente que tiene dinero para invertir, o bien, que inician un plan de inversión, no saben a ciencia cierta qué quieren hacer con ese dinero en el futuro. Es decir, ya sean personas que inician su ahorro, o bien, gente que ya cuenta con un patrimonio, no son capaces de comunicarle a su asesor cuál es el objetivo de su inversión, porque ellos ni siquiera lo han pensado. Parecería una mentira, pero lamentablemente es una constante. ¿Cómo podemos invertir de manera eficiente, entonces? ¿Cómo podemos crear un portafolio de inversión adecuado a un horizonte y objetivo de inversión, si no tenemos uno definido?
Con base en lo anterior, resulta evidente que antes de elaborar cualquier plan financiero personal, el primer paso es buscar profundamente en nuestro interior, y preguntarnos qué es aquello que, genuinamente, más nos importa en la vida. Aquí no hablamos de cosas materiales, sino de conceptos de vida. ¿Qué es primero para nosotros? ¿Nuestra salud? ¿Nuestra familia? ¿Cómo visualizamos nuestra vida futura?
Recordemos que el dinero no es un fin en sí mismo. Nadie quiere tener dinero sólo por tenerlo. El dinero es, por el contrario, un medio para poder conseguir otras cosas, aquellas que más nos importan. Elaborar un plan financiero personal es, simplemente, elegir el mejor camino para alcanzarlas.
Cuando tocamos lo más profundo de nuestro ser, cuando vemos todos nuestros sueños, nuestros anhelos, nuestras esperanzas, es cuando podemos descubrir nuestros valores. Entonces, debemos desmenuzarlos para comprenderlos al nivel más básico. Si construimos a partir de ellos nuestras acciones, el éxito personal está garantizado: siempre haremos lo que es correcto.
Un plan financiero personal siempre debe definirse a partir de estos valores. Nuestras metas y objetivos de vida deben partir de ellos y estar alineados con ellos. Cuando actuamos para proteger nuestros valores, nuestra motivación es tremenda.
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Stephen Covey
David Bach
Carlos Armida, quien es un reconocido especialista en inversiones y asesoría patrimonial, y autor de algunos libros al respecto (también muy recomendables, aunque ya no se encuentran disponibles en el mercado) comenta en alguno de ellos que lamentablemente, mucha gente que tiene dinero para invertir, o bien, que inician un plan de inversión, no saben a ciencia cierta qué quieren hacer con ese dinero en el futuro. Es decir, ya sean personas que inician su ahorro, o bien, gente que ya cuenta con un patrimonio, no son capaces de comunicarle a su asesor cuál es el objetivo de su inversión, porque ellos ni siquiera lo han pensado. Parecería una mentira, pero lamentablemente es una constante. ¿Cómo podemos invertir de manera eficiente, entonces? ¿Cómo podemos crear un portafolio de inversión adecuado a un horizonte y objetivo de inversión, si no tenemos uno definido?
Con base en lo anterior, resulta evidente que antes de elaborar cualquier plan financiero personal, el primer paso es buscar profundamente en nuestro interior, y preguntarnos qué es aquello que, genuinamente, más nos importa en la vida. Aquí no hablamos de cosas materiales, sino de conceptos de vida. ¿Qué es primero para nosotros? ¿Nuestra salud? ¿Nuestra familia? ¿Cómo visualizamos nuestra vida futura?
Recordemos que el dinero no es un fin en sí mismo. Nadie quiere tener dinero sólo por tenerlo. El dinero es, por el contrario, un medio para poder conseguir otras cosas, aquellas que más nos importan. Elaborar un plan financiero personal es, simplemente, elegir el mejor camino para alcanzarlas.
Cuando tocamos lo más profundo de nuestro ser, cuando vemos todos nuestros sueños, nuestros anhelos, nuestras esperanzas, es cuando podemos descubrir nuestros valores. Entonces, debemos desmenuzarlos para comprenderlos al nivel más básico. Si construimos a partir de ellos nuestras acciones, el éxito personal está garantizado: siempre haremos lo que es correcto.
Un plan financiero personal siempre debe definirse a partir de estos valores. Nuestras metas y objetivos de vida deben partir de ellos y estar alineados con ellos. Cuando actuamos para proteger nuestros valores, nuestra motivación es tremenda.
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