Hay personas que reciben, en algún momento de su vida, una gran cantidad de dinero. En ocasiones es por una herencia, pero también puede darse con la pérdida de un ser querido (a través de su seguro de vida), el éxito de un negocio propio o al ganarse la lotería.
Lamentablemente, la mayoría de las personas que han tenido esta suerte, no estaban preparadas ni mental ni emocionalmente para manejar este ingreso adicional. Ejemplos hay muchos: boxeadores profesionales con peleas multimillonarias que terminaron su vida sin nada, o personas que poco tiempo después de un golpe de suerte terminan en el mismo lugar donde estaban antes.