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Con Tarjeta de Crédito te Endeudas Más (Post Invitado)

Este es un post de invitados en Planea Tus Finanzas.com - Si estás interesado en participar y escribir un artículo (o más) en esta página, consulta los requisitos aquí.

Este es el segundo post que nos comparte Leticia Franco. Puedes leer su colaboración anterior aquí. Leticia estudió periodismo en la Escuela de Periodismo en Arte, Radio y Televisión. Para ella, el tema de las finanzas es nuevo pero le parece muy interesante. Considera que por lo general pensamos que el tema es menor: PENSAMIENTO ERRÓNEO. Actualmente labora en Cura Deuda, una reparadora de crédito, en el área de apoyo a Dirección. 

Cuando vas a hacer tus compras para el mes, terminas con más deudas en la tarjeta de crédito.

Al ir de compras te recomiendo pagues en efectivo y dejes la tarjeta de crédito. Leer más

¿Por Qué Gastamos Más cuando Pagamos con Tarjetas de Crédito?

Hay estudios que concluyen que gastamos más cuando usamos tarjetas de crédito, que al pagar en efectivo. Esto me parece fascinante, ya que como muchos de mis lectores saben e ilustré en este post, las tarjetas de crédito son mi medio de pago preferido.

Por eso en mis más recientes posts he explorado un poco el tema de la psicología aplicada a nuestras finanzas personales, ya que creo que muchos de nuestros problemas de dinero tienen que ver con satisfacer otro tipo de carencias. Los compradores compulsivos son un ejemplo típico de esto.

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Débito vs Crédito – ¿Por Qué Prefiero Usar Tarjetas de Crédito que de Débito?

A partir de la década de los 90s, los bancos han dado un fuerte impulso al uso de la tarjeta de débito como medio de pago, provocando que muchos usuarios tengan que elegir entre débito vs crédito.

Las tarjetas de débito sin duda conllevan grandes beneficios para la administración de nuestras Finanzas Personales: son un medio de acceso para los recursos de nuestra cuenta de cheques o ahorro, nuestros gastos se reflejan en el estado de cuenta mensual, nos evitan portar efectivo, etc.

Las tarjetas de crédito, bien entendidas, también son un medio de pago (ver más aquí). Uno las utiliza para pagar compras, y espera a la fecha de corte para que llegue el estado de cuenta y pagarlas al banco antes de la fecha límite (que usualmente es 20 días después de dicha fecha de corte). Una tarjeta de débito se ve exactamente igual a una de crédito (salvo que, la mayoría de las veces no tienen los números grabados sino impresos). La diferencia, es que cuando uno utiliza una tarjeta de débito, el dinero instantáneamente es sacado de su cuenta de cheques o ahorros. Es decir, no hay facturas que pagar después.

Incluso, en los comercios, las tarjetas de débito ya no requieren el uso del PIN (número secreto) como en los cajeros automáticos; basta, al igual que las tarjetas de crédito, con firmar un pagaré y listo (aunque la transacción se sigue realizando de manera electrónica).

Débito vs Crédito

En nuestro país la gente estaba acostumbrada más al uso de tarjetas de débito para tener acceso a cajeros automáticos. Es por ello que ha existido una amplia promoción para intentar que el público las utilice directamente en comercios afiliados, meta que se ha cumplido en buena medida pero que no ha sido fácil.

Ahora, la mayoría de los clientes que utilizan su tarjeta de débito en comercios lo hacen ya sea porque no cuentan con una tarjeta de crédito, o bien, por la paz mental que significa pagar las compras con sus propios recursos en lugar de endeudarse.

Sin embargo, existimos personas que vemos las cosas del lado opuesto y que en el tema de débito vs crédito seguimos prefiriendo este último. Usamos las tarjetas de crédito no sólo por el “colchón” que dan: la oportunidad de utilizar el dinero de otro (el banco) durante el tiempo en el que se realiza la compra hasta el momento cuando se paga el saldo total marcado en el estado de cuenta. También son mucho más seguras.

No hace mucho tiempo, todos los expertos en Finanzas Personales estaban firmemente de este lado. Nadie podía creer cómo la gente prefería utilizar una tarjeta de débito que fuerza a pagar algo de forma inmediata, cuando pueden utilizar una tarjeta de crédito y pagar hasta dentro de un mes o mes y medio, tiempo durante el cual esos recursos estarían ganando intereses. Sin embargo, otros expertos gradualmente han comenzado a privilegiar el débito vs crédito, por razones psicológicas más que financieras.

Es decir, como muchas decisiones financieras que tomamos, elegir usar una tarjeta de débito en lugar de una tarjeta de crédito tiene que ver más con nuestro sentimiento hacia nuestro dinero (no tener deudas, comprar con nuestros propios recursos disponibles en el momento) que con la economía. Desde luego, las tarjetas de crédito tienen mucho más sentido desde el punto de vista económico. Pero desde el punto de vista del individuo, las cosas suelen ser diferentes. En efecto: hay muchas personas que no deberían usar tarjetas de crédito, porque gastan sin control.

Débito vs Crédito – Riesgos de seguridad con las tarjetas

Muchas personas utilizan sus tarjetas de débito porque tratan de gastar menos y vivir una vida menos complicada. Tratan de utilizarla para compras importantes, aunque sólo pueden hacerlo dentro del límite por disposición en comercios que por seguridad han establecido los bancos.

Sin embargo, hasta quienes aman utilizarlas deben tomar en cuenta algunos grandes puntos negativos de ellas, concernientes a la seguridad y a que no hacen nada para protegerle si compra un producto o servicio que no le sirva.

Como mencionamos arriba, ya no se requiere el uso del PIN (número confidencial) con las tarjetas de débito, por lo que es más fácil para los ladrones hacer compras ya sea por teléfono o vía Internet: simplemente tienen que tener nuestro número de tarjeta, fecha de vencimiento y código de seguridad, y ya está. Y con las tarjetas de débito, el dinero sale directamente de nuestra cuenta al momento de la compra. Por lo tanto, hasta que descubramos el error y realicemos la aclaración, será dinero fuera de nuestro bolsillo durante un buen tiempo.

Incluso, una tarjeta de débito robada puede arruinar literalmente nuestras finanzas en el corto plazo, ya que pueden generar cheques devueltos por falta de fondos, con la consiguiente comisión altísima que cobran los bancos por este concepto.

Débito vs Crédito – Eliminar cargos fraudulentos o no realizados

En este concepto, las tarjetas de crédito ganan de nuevo. Los bancos usualmente “congelan” el monto en aclaración hasta que el asunto se haya finiquitado. Con las tarjetas de débito no sucede igual: nuestro dinero es retenido hasta que se emita un fallo a nuestro favor (si lo logramos).

¿Por qué sucede esto? Es muy sencillo: utilizar una tarjeta de débito es como pagar en el momento, en efectivo. La diferencia es que ya no tenemos que ir al cajero automático por él, sino que el monto de la compra es cargado automáticamente en línea a nuestra cuenta de cheques o ahorro.

La protección extra que ofrecen las tarjetas de crédito, además, puede ser valiosa. Algunas ofrecen garantía extendida por los productos que compra con ellas. Otras, facilitan ciertas transacciones mediante su servicio de atención a clientes. Este valor añadido no está presente en las tarjetas de débito.

En conclusión: Débito vs Crédito

Por todo lo anterior, personalmente prefiero utilizar la tarjeta de crédito. Pero cada lector (y nadie más que él o ella) puede decidir qué es lo más conveniente para su situación. Si prefieres utilizar las tarjetas de débito porque esto te brinda confort, ¡adelante!. Sólo te sugerimos que tomes tus precauciones.

Al hablar de Débito vs Crédito ¿Cuál prefieres usar?

Una Historia Real con una Tarjeta Departamental

Muchos expertos en Finanzas Personales coincidimos en una cosa: tener una tarjeta departamental no es muy conveniente por muchas razones. Entre las más importantes se encuentra, sin duda alguna, la altísima tasa de interés que cobran (mucho mayor que la mayoría de las tarjetas bancarias).

Sin embargo, hace tiempo saqué una tarjeta departamental por razones puramente de conveniencia: estaba a punto de hacer una compra planeada, con un monto grande, en época de rebajas. Con la tarjeta departamental en adición al descuento que se estaba manejando en ese momento, la tienda me otorgaría una rebaja adicional del 10% (por ser la primera compra), lo cual significaron varios miles de pesos de ahorro (por eso la saqué).

De hecho, en un principio no pensé que me fueran toda la línea de crédito solicitada, pero para mi sorpresa lo hicieron.

Entonces la utilicé, acepté el seguro de vida con un pequeño costo adicional (esta tarjeta no tiene un seguro gratuito de liberación de saldos por fallecimiento) y al cabo de trece meses (sin intereses) terminé de pagar esta adquisición.

Pues bien, conservé mi tarjeta (no tiene ningún costo ni cuota anual) y ahí fue cuando los problemas comenzaron.

Como era una tarjeta que ya no usaba, desafortunadamente salió de mi “radar” y una vez que mi estado de cuenta llegó tarde, tuve un retraso por no haber cubierto a tiempo el cargo del seguro que había aceptado.

Tomé mi responsabilidad (aunque no llegue el estado de cuenta uno es responsable de pagar – uno siempre puede consultar su saldo por teléfono o Internet) y pagué los cargos moratorios, que significaban diez veces el importe del seguro que me cobraban. Y lo cancelé (ya no lo necesitaba).

Posteriormente tuve una boda y curiosamente me llegó una invitación para “reactivar” mi tarjeta departamental, por lo cual me harían un descuento del 10% aún sobre lo ya rebajado, el primer día que la volviera a utilizar.

Por lo que aproveché, era también época de rebajas y compré el regalo para esa boda y además un electrodoméstico para la casa. En ese momento la tienda tenía la promoción de “compre ahora y comience a pagar hasta dentro de 5 meses”. Mi idea era pagar de contado en ese momento para no generar ningún interés.

Me llegó mi estado de cuenta poco tiempo después de hacer esas compras, mencionando que no tendría que pagar nada todavía (por la promoción). Ya no me llegó ningún otro, lo cual me pareció totalmente normal dado que mi cuenta no registró ningún otro movimiento.

El mes que supuestamente tenía que pagar, me llega el primer estado de cuenta desde entonces, con la enorme sorpresa de que ya tenía un cargo vencido, y que los cargos por intereses ordinarios, moratorios y de cobranza sumaban más de 1,000 pesos.

Entonces llamé inmediatamente al teléfono de atención a clientes de la tienda, para hacer la aclaración. Les informé que en ese momento estaría liquidando todo el saldo, pero que por favor comprendieran la situación y pedí que me eliminaran los cargos adicionales.

Me trataron, desde luego, de forma muy descortés por decir lo menos: con la punta del pie y con una prepotencia y arrogancia desgarradora. Me sentí muy insultado. Desde luego no pienso volver a poner un pie en esa tienda: por la forma como me trataron han perdido un cliente para siempre.

Envié una carta tanto al Director de Crédito como al Director de Relación con Inversionistas de ese almacén, con el fin de informarles de la situación y mi posición con ellos.

Es verdaderamente lamentable que algunas empresas prefieran perder a sus buenos clientes, con un amplio crédito (otorgado por ellos mismos) y que siempre pagan sus saldos totales, por una situación tan pequeña.

Creo que era importante hacerles notar que un poco de cortesía y actitud de servicio al cliente hubieran bastado. Esa es la diferencia entre las empresas que destacan y las que no.

Desde luego mi crédito está saldado ya. Sin embargo, es de notar que las dos únicas pequeñas “manchitas” en mi historial crediticio están relacionadas con esta tarjeta en específico.
Entonces: ¿Conviene tener una Tarjeta Departamental? Después de leer mi historia, yo creo que no. Pero independientemente de lo que me sucedió, creo que no por las siguientes razones:

  • No para compras cotidianas, porque cobra una tasa de interés mucho mayor y por lo tanto, el Costo Anual Total de ellas es altísima.
  • No porque de cualquier forma las promociones a meses sin intereses o descuentos están también disponibles si uno paga con otras tarjetas bancarias (salvo la de compre hoy y comience a pagar hasta dentro de tres o cuatro meses).
  • No aunque uno esté acostumbrado a usar las tarjetas de crédito como se debe, y pagar cada mes el pago para no generar intereses, por lo que me sucedió.
  • No porque suelen tener un mucho peor servicio al cliente que muchos bancos (aunque uno no lo crea – hay bancos que sí lo tienen).
  • No porque es un plástico adicional, con una línea de crédito adicional, que podría generar en cualquier momento tentaciones.

Sólo cuando uno se va a ahorrar, como en mi caso, varios miles de pesos por una compra grande (el descuento por utilizarla en la primera compra), entonces sí vale la pena obtenerla – pero con el cuidado debido de cancelarla una vez que el saldo haya sido totalmente pagado. Yo aprendí con la experiencia y se las transmito tal cual a todos ustedes.

Desde luego omito el nombre de la tienda departamental, por razones de ética profesional – creo que está mal utilizar un espacio en un medio de comunicación para hacer denuncias personales.

A continuación la carta que envié al Director de Crédito de dicha empresa:

Tienda Departamental

Tarjetas de Crédito

PRESENTE

Atrención: Director de Crédito

Quiero manifestar mi total inconformidad con el servicio y procedimientos que aplican para sus cuentas de crédito, particularmente con clientes que contamos con un historial crediticio intachable.

Durante mi historial con su Tarjeta Departamental, he tenido dos incidentes en los cuales el trato fue verdaderamente despreciable por parte de ustedes. De hecho, las dos únicas manchitas en mi historial crediticio, han estado originadas por estos incidentes con su Tarjeta Departamental, lo cual me hace pensar que lo mejor es terminar la relación contractual.

El primero ocurrió hace más de un año, y motivado por un cargo por un seguro, el cual acepté. Sin embargo, en razón de que mi cuenta no tenía saldo ni otros movimientos o compras, un mes tuve un retraso porque no lo tenía presente y el estado de cuenta llegó tarde.

Lo liquidé algunos pocos días después cuando me percaté del saldo vencido, busqué una atención para eliminar los cargos moratorios y la notificación del retraso al Buró de Crédito, pero obtuve una respuesta tajante y negativa. Eso motivó mi cancelación del seguro, a fin de no volver a caer en lo mismo. Cabe mencionar que los cargos mencionados superaban en 10 veces el monto mensual del seguro. Pero decidí mantener mi tarjeta vigente, por conveniencia propia.

Aunque sé que por contrato ustedes tienen todo el derecho a cargarlos, creo que hubieran podido mostrar comprensión y atender mi solicitud de anularlos, en un elemental sentido de servicio, dado el asunto del que se trataba.

El segundo fue a causa de la promoción de “compre ahora y comience a pagar dentro de cinco meses”. Como siempre lo he hecho (y ustedes podrán verificar mi historial porque siempre procedo de esta forma y lo he hecho antes en otras promociones similares) mi idea era pagarlas de contado el primer mes, para no generar intereses.

El mes siguiente a esas compras, me llegó mi estado de cuenta con normalidad, obviamente sin monto a pagar. Posteriormente, como a partir de esa fecha no tuve ningún movimiento, me dejaron de llegar estados de cuenta, lo que me pareció totalmente natural (al no tener movimientos).

La semana anterior me llegó un estado de cuenta que mostraba un cargo vencido, que tenía que haber pagado el 11 de agosto. Además también recibí una “Alerta” del Buró de Crédito (tengo contratado el servicio) donde se me informaba que el estatus de mi cuenta con ustedes cambiaba a tener un retraso.

Inmediatamente me apresuré a comunicarme con su área de atención a clientes. Les expliqué la situación y ofrecí, como hago siempre, liquidar el saldo completo (no sólo el retraso). Pero les pedí comprensión ante esta situación y les solicité eliminar el cargo de cobranza, los intereses moratorios y el reporte del retraso al Buró.

Repito, sé que ustedes tienen todo el derecho por contrato a cobrar esos cargos y reportar el hecho al Buró. Pero, nuevamente, un poco de atención y servicio al cliente hubieran bastado.

Al negarse, y además debido al trato francamente insultante y descortés que me dieron, pues he preferido liquidar mi saldo completo, esperar a que el pago se reflejara en mi cuenta, y ahora que está en “ceros”, terminar de una buena vez la relación con ustedes, con el fin de no tener más inconvenientes de este tipo en el futuro.

Por tal motivo, notifico por este medio la cancelación inmediata de mi tarjeta de crédito número “X”, la cual como indico se encuentra sin saldo y al corriente de acuerdo a lo mostrado en su página de Internet.

Es verdaderamente lamentable que ustedes prefieran perder a sus buenos clientes, con un amplio crédito (otorgado por ustedes) y que siempre pagan sus saldos totales, por una situación que ustedes mismos, con una pequeña actitud de comprensión y de servicio, hubieran podido solucionar. Esta es la diferencia entre las empresas que destacan y las que no.

En cambio, prefieren ofrecer “planes de refinanciamiento” a personas morosas y que les dan problemas. Pues allá ustedes.

Este cliente que pierden en Tarjetas de Crédito, también lo están perdiendo en los almacenes. Afortunadamente hay muchas opciones en el mercado.

¿Qué experiencias has tenido con tu tarjeta departamental?

¿Y Si Mejor Dejo de Pagar Mi Tarjeta?

Muchas personas que están seriamente endeudadas se preguntan qué pasaría si mejor, de plano, dejan de pagar su tarjeta de crédito.

Algunos lectores me han comentado, por ejemplo, que han escuchado casos de gente que deja de pagar, y que después de unos meses reciben llamadas de despachos jurídicos en donde terminan por ofrecerles un pago mucho menor a lo que debían en un principio. Hay gente que incluso me ha dicho que a algún conocido le han hecho quitas hasta de un 70%.

Sin embargo, hacer esto no es aconsejable bajo ninguna circunstancia. Además de que la realidad es muy distinta, dejar de pagar tiene consecuencias muy desafortunadas, que deben tomarse muy en cuenta.

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Consejos Para Usar Tarjeta de Crédito

<br /><em><strong><span style="font-size: small;"><a title="Consejos para Usar Tarjeta de Crédito" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tarjeta_de_cr%C3%A9dito" rel="nofollow" target="_blank">Consejos para Usar Tarjeta de Crédito</a></span></strong></em>

Consejos para Usar Tarjeta de Crédito

Alfredo pide algunos consejos para usar tarjeta de crédito. Me comenta lo siguiente acerca de una de mis colaboraciones recientes en El Economista:

Tuve la oportunidad de leer su artículo y con todo lo que está pasando en éstos momentos me pareció bastante interesante. El ahorro es una forma importante de proteger nuestro futuro y sobre todo en aquellos imprevistos que ocurren cuando una menos se los espera, como por ejemplo las enfermedades. Ahora, si aunado a esto del ahorro tenemos la oportunidad de invertir pues mucho mejor ya que haremos rendir nuestro dinero, pienso que sólo hay que elegir la mejor opción de invertir para poder obtener los mejores rendimientos.

Pienso que una forma de ahorrar es la buena administración de nuestros ingresos (no gastar más de lo que tenemos) dar prioridad a nuestras necesidades básicas y no en cosas innecesarias.

Por último quiero hacerle una pregunta:

¿Qué recomienda usted a los ciudadanos para saber utilizar las tarjetas de crédito y no tener tanto endeudamiento sobre todo en estos días que todos compran y compran?

Consejos para Usar Tarjeta de Crédito

Yo pienso que las tarjetas de crédito no deben ser usadas como fuente de financiamiento, sino únicamente como medio de pago. Es decir, cada mes uno debe poder pagar el 100% del saldo, para no generar intereses, pero en cambio sí gozar de sus beneficios.

Existen varias razones por las cuales sostengo lo anterior, como por ejemplo:

Sin embargo, por otro lado yo pienso que es necesario tener una tarjeta de crédito, ya que nos facilitan varias cosas, como por ejemplo reservar un hotel o rentar un auto. Si no tenemos una, tendríamos que dejar un depósito en efectivo, lo cual en ocasiones puede ser complicado. Por otro lado, nos pueden brindar beneficios importantes, como ciertos programas de recompensas. Además, suelen ser más seguras que las tarjetas de débito, desde mi punto de vista.

El tema de fondo no es tenerla, sino saberla utilizar de manera adecuada. Y para ello, el punto de partida es conocernos a nosotros mismos, entender nuestro patrón de consumo (de gastos), y a partir de él poder elaborar un presupuesto que funcione.

Si una persona es impulsiva en su gasto (no puede controlarse) – es una buena opción dejarlas en casa y que utilice sólo efectivo. En estos casos, únicamente hay que utilizarlas (acompañados, desde luego) si tenemos una compra planeada (que podamos pagar completamente al final del mes, o bien financiada en una promoción sin intereses – siempre que previamente la hayamos considerado en nuestro presupuesto).

Por otro lado, una tarjeta de crédito no es para emergencias. Para esto existe el fondo de emergencias. Lo que menos queremos, ante una situación adversa, es tenernos que endeudar (y menos a tasas de interés tan altas).

Como podemos ver, al final todo esto forma parte integral de la planeación financiera personal. Por eso es tan importante saber elaborar un plan que parta de nuestra situación actual y de nuestros objetivos financieros – y que esté basado en nuestros valores.

¿Qué consejos para usar tarjeta de crédito agregarías?

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