Lista escrita a mano en un cuaderno abierto — 20 acciones concretas para tomar el control de tus finanzas personales hoy.

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20 consejos prácticos para cuidar tu dinero

En muchas ocasiones hemos mencionado lo importante que es saber manejar adecuadamente nuestro dinero, y proteger el fruto de nuestro trabajo contra eventos imprevistos. Por ello, a continuación damos una lista de 20 cosas que puedes hacer ahora para encargarte de tus finanzas personales y para que puedas cumplir con todos tus objetivos en el plazo que te los hayas fijado.

20 consejos prácticos para cuidar tu dinero

1. Obtén el valor de tu patrimonio.

Haz un balance personal, calculando el monto de tus activos y de tus pasivos, para obtener el valor total de tu patrimonio. Realiza mensualmente este ejercicio, a fin de que, si sigues estos consejos, veas cómo se incrementa cada mes.

2. Paga tus deudas y empieza a ahorrar.

Lleva a cabo un análisis minucioso de tu situación financiera, de tus ingresos y de tus gastos. Ve hacia dónde va tu dinero, y de qué forma puedes ahorrar. No gastes los aumentos de sueldo o los bonos que recibas; utilízalos para pagar una parte de tus deudas y, cuando las hayas liquidado, destínalos al ahorro para el cumplimiento de tus objetivos. Esta es una forma para cuidar tu dinero.

3. Crea tu fondo de emergencia.

Es muy importante tener siempre dinero disponible, equivalente a entre tres y seis meses de tu gasto corriente, invertidos en una cuenta segura, accesible, líquida y que genere intereses por arriba de la inflación. Utiliza este dinero únicamente para emergencias y eventos imprevistos, a fin de que no tengas que echar mano del dinero que hayas ahorrado para otros fines.

4. Invierte más ahora.

Mientras más y más pronto inviertas, más beneficios obtendrás, gracias a la magia del interés compuesto.

5. Sé sistemático.

Deposita tu salario directamente en tu cuenta de cheques, y utiliza las ventajas electrónicas que ofrecen algunos bancos para transferir automáticamente un monto determinado cada mes a tu cuenta de inversión. Aprovecha las ventajas que ofrecen los programas y aplicaciones de finanzas personales para llevar un registro diario de todos tus movimientos, y tener siempre a la mano los datos más relevantes.

6. Edúcate.

Lee artículos, libros y revistas de finanzas personales, que te darán nuevas ideas acerca de cómo ser mejor ahorrador, cómo comprar de forma más inteligente, cómo cuidar tu dinero y cómo ser mejor inversionista. Asiste a todos los seminarios y pláticas que puedas. Aunque tengas tu propio asesor de inversiones, siempre debes conocer y entender los aspectos básicos sobre inversión.

7. Contrata un experto.

Si necesitas alguien que te oriente, busca y contrata a un coach en finanzas personales que sepa ganarse tu confianza. El coach ideal debe escuchar todos tus anhelos, preocupaciones y metas y guiarte por el camino correcto para conseguirlas. Debe ayudarte a cuidar tu dinero, invertirlo con inteligencia y proteger, de manera eficiente, lo que es más importante para ti.

8. Diversifica tus inversiones.

Diversificar significa no poner todos tus huevos en una sola canasta — esto es fundamental para cuidar tu dinero. Invierte en diferentes clase de activos: un poco en instrumentos de deuda, otro en instrumentos de capital (acciones) y quizá, si tu perfil lo justifica, algo en alternativos. Pero siempre cuidando tus necesidades de liquidez, tus expectativas de rendimiento y tu perfil de riesgo.

9. Revisa tu reporte de crédito.

En México cualquier persona física puede tener acceso a su reporte del Buró de Crédito de forma gratuita. Conocerlo y estar enterado de tu situación crediticia es el primer paso para mejorarlo.

10. Controla tus tarjetas de crédito.

Utilízalas únicamente como un medio de pago para aprovechar el financiamiento gratuito que ofrecen, y págalas totalmente antes de su fecha límite. Nunca las utilices como un medio de crédito, a menos que se trate de una verdadera emergencia. Ten solo las que necesitas para satisfacer tus necesidades.

11. Estima tu pensión.

Haz una proyección a fin de saber cuánto tendrás en tu Afore cuando te retires, asumiendo que tu salario permanecerá constante. Ve cuánto tienes ya acumulado y cuánto estás aportando al bimestre. Utiliza un rendimiento real del 4% como referencia — es una estimación conservadora, más cercana a lo que el sistema ha generado en la última década que el promedio histórico más optimista que publica la CONSAR. Para efectos de planeación, es mejor pecar de conservador. Realiza este ejercicio cada vez que tu salario se modifique.

12. Calcula cuánto necesitarás para tu retiro.

Si ves que no te alcanzará con lo que tendrás en tu Afore, complementa tu ahorro con aportaciones voluntarias, con un plan personal de retiro (cuidando bien el costo antes de contratarlo) o con un portafolio propio de largo plazo.

13. Conoce los beneficios que te da tu sistema de seguridad social.

Los sistemas de seguridad social en México ofrecen muchos beneficios. Los más importantes son, sin duda alguna, el seguro de enfermedades y maternidad, el pago de incapacidades y el derecho a una pensión en caso de invalidez total y permanente. Conoce cuántas semanas debes cotizar para obtener cada uno de los beneficios que ofrece la legislación vigente y trata de aprovecharlos todos.

14. Verifica tu cobertura de seguros.

Esta es otra forma de cuidar tu dinero. Asegúrate de tener adecuadamente asegurado tu hogar, salud, vida, automóviles y responsabilidad civil. Si posees un hogar, obtén cobertura a valor de reposición; si rentas, asegura tus propiedades personales.

15. Planifica tu sucesión.

Haz un testamento o si tu patrimonio lo justifica, contrata un fideicomiso testamentario, a fin de garantizar que el fruto de tu trabajo quede en las manos adecuadas, y evitar que tus seres queridos tengan que realizar largos y costosos trámites, o tengan que enfrentar dolorosos juicios y discusiones entre ellos. Esto es cuidar tu dinero para cuando ya no estés.

16. Mantén actualizados a tus beneficiarios.

Muchas veces nuestra designación de beneficiarios corresponde a necesidades inmediatas, las cuales están sujetas a cambiar con el tiempo. Es una buena costumbre verificar, una vez al año, quiénes son los beneficiarios de todas tus cuentas o pólizas de seguro, y hacer las modificaciones pertinentes en caso de que se requieran.

17. Mantén todos tus registros financieros en un lugar seguro.

Guarda todos tus contratos en una caja contra incendios; una buena opción puede ser una caja de seguridad en un banco. Además, mantén a mano siempre una copia de ellos, para cualquier aclaración que debas realizar. Mantén todos tus datos en un archivo digital, guardando un respaldo de la información en un lugar seguro. Asegúrate de que tu cónyuge o una persona de confianza sepa dónde puede encontrar esta información en caso de alguna emergencia.

18. Prepárate.

A nadie le gusta pensar que un día nos podemos divorciar, incapacitar o simplemente morir. Pero nos puede pasar, por lo que siempre debemos estar preparados.

19. Utiliza tu cabeza, no tu corazón.

Haz tus propias investigaciones y no bases tus decisiones financieras en sentimientos o en consejos de tus amigos. Además, nunca inviertas en algo que no entiendes y siempre pregunta. Si no te sientes satisfecho con las respuestas que recibes, o si la persona con la que estás tratando te hace sentir incómodo, saca tu dinero inmediatamente e inviértelo en otro lugar.

20. No rehúyas tu responsabilidad.

A pesar de que tu pareja maneje las finanzas familiares, tú deberías siempre saber qué es lo que está pasando con tu dinero. Siéntate una vez al mes con tu pareja, para revisar los estados de cuenta y los reportes de tu situación financiera. Revisa con ella tus inversiones. A pesar de que tengas profesionales trabajando para ti — contadores, analistas, asesores financieros o ejecutivos de cuenta — tú siempre debes saber qué está pasando con tu dinero. Recuerda, nadie se preocupará más que tú de tu seguridad financiera.

¿Tienes algún otro consejo para cuidar tu dinero que sea práctico?

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