- 26 de ago de 2009
¿Qué hacer con su seguro de gastos médicos?
- Joan Lanzagorta
- Protección
- 0 comments
Quiero compartir la pregunta de una persona que ha pagado un seguro de gastos médicos mayores en Inbursa durante más de ocho años. Nunca ha tenido que usarlo, pero se ha vuelto cada vez más caro. Quiere cambiar de compañía, aunque no puede opinar sobre el servicio de Inbursa porque nunca lo probó.
Agrega que el verdadero problema es que tiene una pésima agente de seguros: nunca le mandaba sus recibos, no le actualizaba las listas de hospitales y médicos de convenio, y nunca le explicó bien los beneficios de su póliza. Solo le llama cuando hay que pagar.
Me dice que pensándolo bien, quizá no valga la pena perder su antigüedad, pero tiene muchas dudas y quiere dejar de tener la sensación de que paga miles de pesos sin obtener ningún beneficio a cambio.
Lo que hay que entender primero
Me da gusto que no hayas tenido que usar tu seguro de gastos médicos — para eso precisamente es: para no tener que usarlo.
Pero eso no significa que no estés recibiendo nada a cambio. Estás cubierto en caso de una enfermedad o accidente grave. El costo de los gastos médicos puede ser exorbitante en México, y muchas familias han perdido su patrimonio — o vendido su casa — para pagar una enfermedad de consideración. Un seguro de gastos médicos evita ese tipo de tragedias. Como he escrito antes en Los seguros nos ayudan a proteger nuestro patrimonio, proteger lo que has construido es tan importante como construirlo.
Por qué cambiarse de compañía no es fácil
Una de las cosas que ninguna aseguradora cubrirá son las llamadas preexistencias. La razón es simple: si ya tienes una condición de salud, deja de ser un riesgo para convertirse en una certeza. Nadie asegura lo que ya existe — te excluyen lo que hoy ya tienes, aunque no lo hayas manifestado todavía.
Además, los seguros de gastos médicos incluyen periodos de espera para ciertos padecimientos. Por eso cambiarse de compañía muchas veces no es conveniente, aunque el precio incomode.
Opciones más inteligentes que cambiarse
Dicho eso, tienes varias alternativas para que tu seguro salga más barato y estés mejor atendido:
Cambia de agente de seguros. Esto es lo más importante. Un buen agente de seguros da un valor agregado que muchas veces es inconmensurable. El tuyo claramente no está haciendo su trabajo.
Sube el deducible. Esto puede reducir un buen porcentaje de tu prima. Este tipo de seguros es para eventos realmente caros, así que conviene tener la suma asegurada lo más amplia posible — incluso ilimitada — pero con un deducible relativamente alto. No lo necesitas para gastos menores.
Compra un "exceso" en otra compañía para ir haciendo antigüedad. Muchas aseguradoras ofrecen pólizas en exceso — es decir, cobertura adicional por encima de tu límite actual. Si tu suma asegurada en Inbursa es un millón de pesos, puedes contratar en otra aseguradora una cobertura que arranque desde ese millón. Eso te permite ir construyendo historial con la nueva compañía y consumiendo sus periodos de espera, sin abandonar la cobertura que ya tienes. Después de un tiempo, muchas aseguradoras te permiten bajar ese deducible, aunque siempre hay condiciones, como pasar por una nueva suscripción médica. Es la forma más inteligente de hacer la transición. Compara bien: no solo precio, sino coberturas y reputación de la compañía.
Si estás completamente sano, hazte exámenes médicos para confirmarlo, y estás dispuesto a asumir los periodos de espera, puedes considerar cambiarte directamente. Pero hazlo con los ojos abiertos y comparando muy bien las opciones.
¿Cuentas con un seguro de gastos médicos mayores?
Si este artículo te fue útil, tengo cuatro guías gratuitas sobre los temas que más le cuestan a la gente. Elige la que más te sirve:
Salir de deudas Invertir desde cero Controla tu dinero Protege tu patrimonio