- 14 de jun de 2010
La importancia de tener claras nuestras metas financieras
- Joan Lanzagorta
- Manejo del dinero
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Este fin de semana comencé a leer un nuevo libro de finanzas personales titulado Your Money: The Missing Manual, escrito por J.D. Roth, quien además es creador del excelente blog Get Rich Slowly.
En la introducción, el autor menciona algunos fundamentos de su filosofía financiera, muchos de los cuales comparto. Una de ellas habla de la importancia de tener claras nuestras metas financieras, que es un concepto del cual he escrito en innumerables ocasiones en este espacio.
Como he mencionado en otras ocasiones, un plan financiero es como un mapa que nos indica cómo llegar desde donde estamos ahora — algo que revisé con detalle en Conocer de dónde partimos – nuestra situación financiera actual — hasta donde queremos llegar (nuestras metas financieras). Nadie se embarcaría en un bote sin tener un rumbo fijo: sin tener claro a qué puerto quiere arribar.
De la misma manera, J.D. Roth menciona que si no tenemos claras nuestras metas financieras, entonces no tenemos un rumbo, una dirección: hacia dónde queremos ir. Y esto significa que es muy fácil gastar dinero en cosas de las cuales nos arrepentiremos después (cuántas veces no nos hemos dicho a nosotros mismos: "Si no hubiera comprado eso, no estaría tan endeudado…").
Pero por el contrario, cuando estamos ahorrando para comprar una casa, para pagar la educación universitaria de nuestra hija, para comprar un auto o para tener un retiro cómodo, entonces tenemos claro a dónde queremos llegar. Esos objetivos, además, nos ayudan a mantener el enfoque, y le dan sentido a nuestro plan.
Tus metas definen cómo debes invertir
Tener claras nuestras metas y objetivos es también un elemento esencial para saber cómo invertir nuestro dinero. No es lo mismo invertir recursos que podríamos necesitar en cualquier momento — como mencioné en ¿De qué tamaño debe ser nuestro fondo para emergencias? — que invertir dinero destinado a construir un fondo para nuestro retiro que necesitaremos dentro de 20, 30 ó 40 años. En el primer caso nuestro horizonte de inversión es de muy corto plazo, lo que significa que tenemos una necesidad de liquidez inmediata. Pero además, en ese horizonte no podemos tolerar volatilidad: esa inversión debe ser muy segura y estable (de lo contrario corremos el enorme riesgo de necesitar ese dinero en el peor momento de los mercados financieros).
Para nuestro retiro a largo plazo, en cambio, no necesitamos liquidez inmediata. Podemos tolerar un portafolio con más volatilidad — como expliqué en Hay de riesgos a riesgos – los distintos tipos de riesgo — y eso nos permite buscar un crecimiento mucho mayor de nuestro dinero.
La pregunta más común que recibo de los lectores es cómo les recomiendo invertir su dinero. A la gran mayoría les respondo que primero necesitan tener muy claro qué quieren lograr con ese dinero: para qué quieren invertirlo, ya que de otra manera no puedo darles una orientación adecuada. Desafortunadamente, pocos son los que regresan conmigo. La gran mayoría supongo que esperaban algún consejo milagroso como "este fondo de inversión ha dado buen rendimiento, o esta acción tiene mucho potencial, o bien te recomiendo invertir en euros, o comprar oro, o quizá un poco en Forex". Pero no soy tan irresponsable, y definitivamente el contenido educativo que ofrezco en este espacio no va en ese sentido.
Pues bien, te invito a reflexionar acerca de cuáles son tus metas y objetivos, y asegurarte de que estén alineadas con tus valores más profundos. Esos son los cimientos de cualquier plan financiero personal — y el punto de partida de Algunas preguntas sobre tu plan financiero.
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