Joan Lanzagorta explica por qué no existe un portafolio de inversión ideal para todos

  • jueves

No hay un portafolio ideal para todos

Mucha gente me pregunta ¿en qué invierto mi dinero? Lo que esperan es que responda con algo concreto: un ETF, un fondo, una acción. Pero no es tan simple.

En el video que acompaña a este texto explico cómo empezar a invertir sin volverte experto, y ahí doy una respuesta que sirve para arrancar: un fondo indexado global, amplio, que compra miles de empresas de todo el mundo en una sola operación. Es un buen punto de partida. Pero esa respuesta, por buena que sea, deja fuera algo que quiero desarrollar aquí, porque es donde se traba mucha gente: no existe un portafolio que sea el ideal para todos.

Los conceptos son universales, tu situación no

Los principios de inversión son generales. Que a largo plazo es muy difícil ganarle al mercado eligiendo acciones a mano, que la diversificación reduce el riesgo, que las comisiones altas se comen tu rendimiento con los años. Eso aplica igual para ti, para mí y para cualquiera.

Pero el momento y la manera en que los aplicas son completamente tuyos. Y ahí las recetas dejan de servir. He visto "guías definitivas" que te dan porcentajes exactos para cada tipo de inversión, como si tu situación y la de quien escribió la guía fueran idénticas. No lo son.

Piensa en dos personas con el mismo fondo indexado global. Una tiene 30 años y no va a tocar ese dinero hasta el retiro. La otra tiene 62 y va a empezar a vivir de sus inversiones en tres años. El instrumento puede ser el mismo, pero cuánto de su patrimonio ponen en acciones quizá debería ser diferente. Para la primera, una caída fuerte del mercado es simplemente ruido que el tiempo repara. Para la segunda, esa misma caída, en el momento equivocado, puede costarle años de tranquilidad.

Dos preguntas que debes hacerte

Antes de elegir cualquier instrumento, hay dos preguntas que solo tú puedes contestar.

La primera: ¿para qué es este dinero y cuándo lo vas a necesitar? Eso te da el horizonte. El dinero que puedes necesitar pronto no debería invertirse en instrumentos volátiles; ahí lo que buscas es que conserve su valor mientras lo tienes guardado. En cambio, el dinero que no vas a tocar en décadas es el que puede trabajar en serio. Las volatilidad, las bajas y las alzas son parte del camino.

La segunda es más difícil, porque no la sabes de antemano: ¿cuánto riesgo aguantas? Mucha gente no lo sabe realmente. Una cosa es lo que crees que aguantas y otra lo que en realidad haces cuando ves caer rápidamente el valor de tu patrimonio. Eso se descubre invirtiendo, con montos pequeños al principio, observándote. Hay personas que pensaban que eran "agresivos" y vendieron todo en la primera caída fuerte. Muchos otros nunca se animaron y se quedaron toda su vida en lo seguro, dejando ir el crecimiento que su dinero necesitaba. Conocerte a ti mismo es más importante que cualquier cuestionario de tolerancia al riesgo y sugerencias que de ahí derivan.

Por eso no te doy una receta

Con los años simplifiqué mi propio portafolio a un solo ETF global. Me funciona a mí, por mi horizonte largo y porque tengo mi fondo de emergencia aparte. No lo cuento para que lo copies. Lo cuento porque, cuando entiendes los conceptos, puedes construir algo simple y sólido a tu medida, sin depender de la receta de nadie.

Si apenas vas a empezar, en mi guía gratuita para invertir desde cero reúno varios portafolios modelo, bien armados, para que veas cómo se ven en la práctica y elijas el que va con tu situación.

Un buen portafolio no es el que le funcionó a otro. Es el que puedes mantener cuando el mercado se pone feo, porque entiendes por qué lo armaste así. Empieza poco a poco, con montos que no te quiten el sueño, y ve ajustando conforme te conoces mejor. Los conceptos te los puedo dar. La decisión, esa es tuya.

Si este artículo te fue útil, tengo cuatro guías gratuitas sobre los temas que más trabajo le cuestan a las personas. Elige la que se acerca a lo que hoy necesitas.

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